Tarta arabesca trufada

Encontraréis varias recetas de esta tarta en internet, pero yo he probado una de ellas y decidí complicarla un poco 🙂 El relleno era demasiado simple y no me acababa de convencer. Y todo esto para un encargo que me han hecho unos buenos amigos. Era un 30 cumpleaños y a la protagonista le gustan las trufas, así que después de buscar un poco, me decidí por esta riquísima y espectacular tarta, y acerté! En la imagen de presentación he colgado la foto de la misma tarta en miniatura (también es una opción), pero más adelante veréis la foto del pastel del encargo.

Os explicaré cómo hacerla paso a paso, y veréis que aunque a primera vista parece un poco difícil, en realidad, no es para tanto. Solo hace falta un poco de empeño y mis ingredientes preferidos: amor y cariño 🙂

Ingredientes para el bizcocho:

  • Para el adorno:
  • 15 g de mantequilla
  • 15 g de azúcar
  • 1 huevo de codorniz (o media clara de huevo normal)
  • 10 g de harina
  • 10 g de cacao
  • Para el bizcocho:
  • 4 huevos
  • 125 g de mantequilla
  • 125 g de azúcar
  • 125 g de harina
  • un poco de aceite para engrasar

Ingredientes para la mousse trufada al caramelo:

  • 100 de azúcar
  • 200 ml + 500 ml de nata
  • 5 yemas de huevo + 2 claras de huevo
  • 200 g de chocolate negro

Decoración: trufas, figuras de chocolate, cacao en polvo.

Para empezar prepararemos la mezcla de bizcocho para el adorno. Removemos la mantequilla blanda con el azúcar, añadimos el huevo de codorniz o la media clara, la harina y el cacao. La masa debe ser como para biazocho, no demasiado líquida sino lo suficiente espesa como para hacer dibujos con ella con ayuda de una manga pastelera.

A continuación preparamos una hoja de papel vegetal para hornear, la untamos con un poco de aceite y la doblamos en dos. Ahora procederemos a hacer los dibujos arabescos. Para ello ponemos la masa de cacao en una manga pastelera deshechable de plástico.

Cortamos la puntita muy finita y procedemos a hacer dibujos en la hoja de papel preparada. Los dibujos pueden ser diferentes, los que vosotros querais o los que vuestra imaginación sea capaz de inventar 🙂

Una vez rellenado todo el espacio de la hoja, la introducimos con cuidado en el congelador para unos 20 minutos, y mientras preparamos el bizcocho. Para ello dirretimos la mantequilla. En un bol mezclamos el azúcar con las yemas y lo batimos bien. A continuación añadimos la mantequilla y la harina tamizada. Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos también a la mezcla. Lo removemos con cuidado con movimientos envolventes hasta que forme una masa homogenea.

Una vez lista la masa del bizcocho, sacamos la hoja con los dibujos del congelador, la desdoblamos encima de la bandeja del horno y esparcimos la masa del bizcocho por encima, llenando todo el espacio de la hoja al máximo.

Lo intriducimos en el horno precalentado a 180ºC y lo horneamos unos 15 minutos. El bizcocho se dorará. Cuando esté listo, lo sacamos y lo volcamos encima de un paño un poco húmedo. Esperamos unos minutos y retiramos el papel. Nos quedará la base del bizcocho con el dibujo imprimido. Si lo hebéis hecho todo bien, el dibujo quedará limpio. Ahora es cuando empezaremos el montaje de la tarta. Para ello necesitaremos un molde redondo desmontable de 21 cm. Lo untamos ligeramente con aceite vegetal. Medimos los bordes del molde, es decir cuanto hacen de alto. Hemos de dejar un margen de 1 cm más o menos arriba, para que la mousse que rellenará nuestra tarta, sobresalga por encima del bizcocho. Para eso cortamos de la parte del bizcocho decorado con dibujos dos tiras del ancho necesario para los bordes del molde y los acomodamos con el dibujo para fuera (o sea pegado a los bordes). Tiene quedar muy pegado a los bordes, sin huecos. Recortamos el resto del bizcocho para rellenar el fondo, de la manera que quede muy apretado, que no queden huecos.

Ahora procedemos a preparar la mousse trufada al caramelo.

En un cazo calentamos a fuego lento 100 g de azúcar, removiendo constantemente, hasta que forme un caramelo espeso. En otro cazo aparte calentamos un poco los 200 ml de nata (de 30% de materia grasa) y sin dejar de remover, la añadimos al caramelo. Es conveniente que la nata no esté fría, ya que eso provocaría que el caramelo se endurezca enseguida y tardaría en volver a deshacerse, por eso es mejor calentar la nata antes de mezclarla con el caramelo. En un bol aparte desmenuzamos el chocolate negro (70% cacao), y cuando la mezcla empiece a hervir, la echamos por encima del chocolate. Enseguida empezamos a removerlo para que el chocolate se derrita. Una vez toda la mezcla esté uniforme, añadimos las 5 yemas y lo removemos todo bien. Ahora montamos las claras a punto de nieve y también las añadimos a la mezcla de chocolate, removiendo con cuidado con movimientos envolventes.

En un bol aparte batimos el medio litro de nata (30% de materia grasa). Para que la nata se monte bien, tiene que estar muy fría, así que os aconsejo guardarla en la nevera desde el día anterior como mínimo. Una vez montada, la mezclamos cuidadosamente con la mezcla de chocolate anterior. El resultado será una masa esponjosa y lisa.

En cuanto la tengamos lista, podemos rellenar el pastel. Repartimos toda la mousse dentro del molde con el bizcocho preparado. Lo ideal es que la mousse llene el molde hasta los topes.

Una vez hecho, alisad la superficie con un cuchillo ancho.

Ahora lo metemos en la nevera para una noche entera. La mousse tiene que cogerse bien, pero os aseguro que no tendréis que sufrir, se aguanta perfetamente.

Al día siguiente desmoldamos la tarta con cuidado.  A continuación la decoramos según el gusto de cada uno. En mi caso la he decorado con cacao en polvo, trufas (podéis ver la receta en mi post anterior), dibujos de chocolate y una inscripción, tal y como pedían mis amigos-clientes que me encargaron este pastel. El resultado ha sido este:

El pastel se corta muy bien y aguanta un par de horas sin nevera perfectamente. Si queréis, cuando preparéis la mousse, podéis añadir un chorrito de algún licor. Eso le dará a la tarta un toque especial. Es interesante también perfumarlo con el extracto de naranja que combina muy bien con el chocolate. En fin, lo dejo a vuestro criterio, pero sin licor también está buenísima. Y espectacular! 🙂

Que la disfrutéis!

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Acerca de Uliana

Soy una amante de la cocina y de la comida
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2 respuestas a Tarta arabesca trufada

  1. Vaya pinta!! Seguro que estaba deliciosa!!

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